LO MEJOR DE SHAMAN KING


    Una historia que estoy escribiendo (no tiene titulo aun)

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    Toshiro

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    Una historia que estoy escribiendo (no tiene titulo aun)

    Mensaje por Toshiro el Jue Feb 11, 2010 8:06 pm

    Espero les guste ^^

    El rojo campo teñido por la sangre y el atardecer. Entre los inmóviles cientos de cuerpos uno se levanta lentamente, el chico dirige los ojos hacia la colina mas alta donde se podían distinguir una esbelta figura acompañada de una mas delgada y frágil acurrucada en el suelo mirando al chico. El joven guerrero comienza a moverse con gran dificultad atravesando el lugar, mientras de su espalda brotan dos enormes alas parecidas a las de un murciélago, sus ojos se tiñen de color escarlata igual que la sangre con la que estaba cubierto. Emprende moverse mas rápido hasta lograr tomar vuelo llegando a gran velocidad donde se encontraban ambas figuras…
    -que tierno es el amor… que lastima que la rosa se marchite… - dijo el imponente hombre, y un segundo después el campo se lleno de una incandescente luz.
    -TOSHIRO!!!!!!!....



    Era una calida mañana en la ciudad costera de Marad, el centro comercial de la región, cuando los mercantes comenzaban a abrir los negocios y tiendas de distintos materiales; se podía encontrar papel y pergaminos, hasta gemas y distintas rocas preciosas. El clima era agradable como siempre, el sol brillando fuertemente, la fresca brisa matutina, la sonrisa de los trabajadores y clientes, y el suave aroma de los abundantes árboles de cerezo de esa zona.
    Una joven salía algo apurada de las casas más cercanas. Era una chica delgada, no muy llamativa, pero de un hermoso y tierno rostro, sus cabellos largos hasta la cintura de un color rosado como los cerezos y ojos del mismo tono; llevaba un lindo vestido blanco clásico que la hacia resaltar entre la multitud, con una canasta de mimbre en las manos, su nombre era Yuuki Araki y siempre llevaba una dulce sonrisa consigo.
    Yuuki llega a la tienda de pescado “Sora” algo agitada y entra lentamente.
    -Hola señor Iwakura- dice la chica mientras saluda con una pequeña reverencia al hombre tras el mostrador.
    -Hola Yuuki ¿Qué deseas hoy?- Pregunta el hombre.
    Este era algo gordo, de una considerable altura, siempre llevaba un delantal y un pañuelo atado a la cabeza, era de tez más oscura que el común de la gente de la zona ya que provenía del norte.
    -¿Me podría dar cinco salmones por favor?- Pregunta entregándole la pequeña canastita.
    -¡Claro! Pareces apurada hoy, ¿es por algo en especial?- Pregunta el curioso señor que casualmente siempre sabia todo lo que ocurría en la ciudad.
    -Si’p! hoy talvez tenga la suerte de entrar a la gran academia de magia- Al decir esto la niña se lleva las manos cerradas frente a la boca y pone una sonrisa algo sonrojada.
    -Ya veo pero, ¿la academia no queda en la ciudad de Doran?-
    -Si’p! por eso tenemos que comenzar el viaje en unos momentos para llegar mañana-
    -Ya veo, así que mi mejor clienta se ira un largo tiempo- El hombre le pone una sonrisa de confianza y amistad –Mucha suerte con la magia, seguramente serás una de las mejores hechiceras de la historia-.
    -Muchas gracias señor Iwakura- Se despide con otra reverencia y sale apuradamente de la tienda dirigiéndose a su casa.
    Después del pequeño paseo a la tienda Yuuki llega a su casa donde su madre y su hermano la estaban esperando con la carreta preparada para el viaje. Le entrega la canasta con pescados a su mamá y suben todos a comienza el camino.
    -Tardaste mucho, como siempre, si quieres ser hechicera debes ser puntual- dijo seriamente su hermano menor Hayate Araki
    Era un chico algo bajo de estatura, pelo castaño corto y unos muy llamativos ojos color amarillo, pero era muy serio, exigente y algo arrogante, el y Yuuki tenían muchas discusiones por las personalidades opuestas.
    -Calla Hayate! Fui lo mas rápido que pude, además aun estamos con un gran margen de tiempo- dice resoplando la niña mientras infla las mejillas.
    -Aun así un mago debe ser preciso y calculador…-dijo a su hermana para continuar con la discusión.
    -Hayate, hijo, fue bastante puntual, ambos están por entrar a la academia, ya van a convertirse en adultos ¿y siguen discutiendo como el primer día?-dice su madre y ríe un poco.
    La señora Araki era una hermosa mujer, de cabellos castaño como los de su hijo y largo por la espalda, tenia ojos color azul como el mar, y siempre se destacaba su buen humor para todo, su nombre era Hina.
    -Si mamá- dicen ambos hermanos resoplando.
    Yuuki observa el despejado cielo de primavera, sintiendo el calido sol en su cara y cierra un momento a los ojos. De pronto viene a su mente la imagen de un frío glaciar, frente a ella hay un chico, no se logra distinguir su cara y entonces abre los ojos muy sorprendida mirando alrededor.
    -¿Qué paso?- pregunta Hayate
    -N…nada, solo imagine algo…- dice la chica y vuelve a su sonrisa habitual.


    Después de un largo y pesado viaje la familia al fin logra llegar a la ciudad de Doran, el poblado era bastante grande, con abundantes plazas y edificios grandes, se caracterizaba por una enorme torre en el centro que servia de refugio y de institución para el poder político del lugar, estaba rodeada por murallas con abundante vigilancia y fuertes sistemas de protección ya que anteriormente había sido arrasada por las guerras del norte.
    -Aun faltan dos horas para que abra la academia, será mejor que busquemos un lugar donde quedarnos.- dice la señora Araki.
    Mientras preguntaban una por una todas las personas del lugar un establecimiento donde quedarse, la señora Araki no se decidía.
    -¡Mamá! ¿Tenemos que estar preguntando a absolutamente todas las personas de aquí?- se quejo Hayate bastante fastidioso por los rodeos que se tomaba su madre sobre en que lugar quedarse.
    Después de aproximadamente una hora de recorrido, se decidieron por una pequeña y acogedora posada muy cerca de la academia de magia. Era pequeña con un sutil bar en el frente y atrás los dormitorios, el dueño parecía marinero, un parche cubría un corte en su ojo derecho, era bastante alto y musculoso, no tenía cabello en la cabeza y un fornido bigote le tapaba la boca.
    -Buenas tardes familia, aquí Alrog a sus servicios- saludo el cordialmente mientras estrechaba la mano de la madre de los niños.
    -Buenos días amable señor, estamos buscando hospedaje por un tiempo y quería saber si seria factible que nos quedemos aquí- preguntaba la dama.
    -Pues claro, solo son 20 Zen la noche en una habitación, esto incluye desayuno si desea- respondió amablemente Alrog.
    -Bueno tomaremos dos habitaciones- dice la señora Araki mientras saca unas monedas de su bolso.
    -Muy bien, ahora déjenme llevarlos a sus habitaciones- anuncio el negociante tras recibir la paga –serán… la 7 y la 8.
    Este los guía por un pasillo largo y muy iluminado hasta sus respectivas habitaciones, todos le agradecen y comienzan a ordenar sus cosas en los cuartos. Luego de un rato todos salen de la posada.
    -Bueno mamá ahora vamos a la academia- dice Yuuki muy contenta con una sonrisa llena de emoción.
    -Si, niña emocionada es solo otra cosa que superare fácilmente seguro- Hayate mantenía su actitud arrogante, ya que casi siempre le salía bien todo lo que hacia no se preocupaba tanto como Yuuki.
    -Bueno hijos no peleen mucho y diviértanse-dice su madre y los abrasa con fuerza, la chica la abrasa también con cariño, pero su hermano trata de zafarse.
    -¡Mamá no me hagas hacer el ridículo como esta niña!- resopla Hayate.
    Los chicos terminan de despedir a su excitada madre, que parecía estar mas inquieta por la entrada a la academia que ellos, y caminan por la calle de la ciudad lentamente; ambos en silencio sabiendo que cualquier palabra de uno comenzaría una discusión como era habitual. Después de una larga caminata por la imponente ciudad llegan a un edificio casi antiguo, este no era como los otros de muchos pisos y decorado, era más bien simple; solo tenía una planta, estaba construido con ladrillos de piedra y techo de tejas, nada fuera de lo común.
    -¡¿Qué?! ¿Es solo esto? Es broma ¿verdad?- pregunta incrédulo el chico.
    -Hayate es un lindo edificio, ¿quieres dejar de quejarte por todo?- lo castiga su hermana tratando de tener algo de autoridad.
    -Claro lo que pasa es que tu no tienes expectativas en tu vida, pero yo si, y esto no es lo que esperaba, ¡no esta a mi nivel!- dice en tono arrogante y despectivo
    -¡Calla niño engreído! ¡Si tengo expectativas en la vida sab…-se ve interrumpida.
    -Cof Cof…- una chica de cabello corto color verde, con unos lentes y unos deslumbrantes ojos celeste claro estaba parada cerca de ellos. –Disculpen que los interrumpa pero… ¿tu eres Yuuki Araki?-.
    -Si… si soy yo…- Yuuki la mira algo confundida -¿Qué es lo que ocurre?-
    -¡Genial! Yo soy Noa Umari, me asignaron como tu guía de tus primeros días aquí, y espero que seamos buenas amigas, es un placer conocerte. ¿Bueno vamos? ¿Que quieres conocer primero? Te recomiendo el gimnasio a mí gusto-comentando la muchacha.
    Noa era una chica muy llamativa, denigran cuerpo y un bellísimo rostro, era muy activa y inquieta, y hablaba muchísimo y muy rápido, llevaba unas finas gafas que terminaban de decorar su preciosa figura.
    -Yo… am… ¿?- muy confundida Yuuki para reaccionar. Entre ese lapso Noa la toma de la mano y la lleva por dentro de la academia indicándole los primeros lugares muy velozmente –si... si… si… - la joven no podía actuar frente a la explicación de su guía.
    -Y bueno el último lugar por ver, nuestro curso-dice la niña- Y ya esta por comenzar la clase, deberíamos ir- y lleva a la otra muchacha al aula.
    Por dentro era una habitación bastante grande, tenia muchas bacas que iban descendiendo en escalera y una zona central con tres pizarras y dos pupitres; las paredes estaban decoradas con telas color rojo y negro y los grandes ventanales iluminaban toda la sala.
    -Esto es…genial, de afuera no parece tan grande- comenta Yuuki emocionada.
    -si, lo mismo me paso mi primer día, vamos a sentarnos, ¿te gusta ese lugar?-dice su compañera mientras va a sentarse –y bueno antes que comience la clase debo decirte que ahora tenemos magia curativa que es bastante difícil, así que cuídate, que no te hagan pasar al frente.
    -s…si-
    Comienzan a llegar el resto de los alumnos y la enorme aula comienza a llenarse, luego de un momento entra la profesora de magia curativa, era una señora mayor, de cabellos rubios largos con gafas muy gruesas y redondas, además era muy grande y corpulenta. Se para al frente de la clase mirando a esta, detallando cada uno de los alumnos.
    -Alumnos, para los que no me conocen, soy la profesora An Usami, conmigo darán la clase magia curativa. Comiencen a copiar los materiales necesarios para este año.- la profesora comienza a copiar en la pizarra los instrumentos. –Esto lo conseguirán en cualquier tienda de magia.-
    Luego de que todos copiaron comienza a llamar a los alumnos nuevos para reconocerlos, al llamar a Yuuki y verla un rato suspira como decepcionada.
    -Bueno alumnos como hoy no tenemos mucho tiempo lo único que harán será un informe sobre los distintos tipos de magias curativas y sobre que surgen efecto cada una.- suena el timbre de recreo y todos comienzan a salir del curso.
    Yuuki caminaba con Noa por los pasillos hasta notar a un chico solitario y algo molesto.
    -¿Hayate que ocurre que no estas con nadie?
    -¡Todos aquí son tan…hay no lo soporto! ¡No son de mi nivel!- respondió el muchacho.
    -No digas eso, la gente aquí es muy buena ya veras- Lo calma su hermana mientras caminan por el jardín repleto de estudiantes.
    De pronto Hayate choca contra un chico bastante más alto que el, de pelo castaño y ojos negros. Llevaba una tunica blanca indicando que era de último año.
    -¡Fíjate por donde vas maldito!- gritando histérico Hayate.
    -Tranquilo niño, respeta a tus superiores. ¿O te crees capaz de hacer algo contra mí?- respondió el otro.
    -Claro que si puedo vencerte fácilmente ¿quieres probar?- responde el menor sonriendo.
    -Seria bueno ver que puede hacer un alumno de primer año en su primer día de clases- dice poniéndose de frente a Hayate.
    -Maldito ahora veras- el muchacho comienza a acumular energía en su mano donde se forma una gran bola de fuego que lanza a gran velocidad hacia el otro chico, este la disuelve solo con tocarla.
    -No esta mal, no esperaba que un niño en su primer día podría hacer un hechizo, pero aun así eres muy débil.- dijo y luego con un movimiento de la mano Hayate cae al piso sin poder moverse.
    En ese momento llega un profesor delgado, con un fornido bigote y bastante algo; que comienza a poner orden y mandar a sus alumnos cada uno a su aula.
    -Y en cuanto a ustedes dos…- dice a Hayate y al otro chico –recibirán su castigo esta claro, así que acompáñenme.
    -Rayos Hayate de nuevo metiéndose en problemas- dice Yuuki a Noa mientras regresan a su salón – ¿Y ese chico quien era?
    -Ese chico es Yuushi Hori- dice Noa con voz algo soñadora y los ojos brillantes-¿no es perfecto acaso? Es tan lindo, inteligente, simpático, carismático, humilde, perfecto- cada vez mas metida en sus pensamientos.
    Yuuki sin saber que decir entra al salón de clases.

    Después de un largo día de clase donde tuvieron materias como Biología y Herbólogia Mágica y Hechizos Ofensivos de segundo grado, Yuuki caminaba tranquilamente por los pasillos de la academia cuando ve mucha gente agrupada en la entrada.
    -¿Que pasa?-pregunta la chica
    -El chico nuevo, volvió a desafiar a Hori.-
    La muchacha se acerca temerosa a ver la escena, Hayate estaba parado frente al otro chico ya preparado para luchar en una extraña posición.
    -La vez anterior tuviste suerte maldito- dice el chico al otro que lo miraba tranquilamente.
    -Vamos novato, muéstrame si puedes hacer algo mas-
    Hayate comienza a juntar mucha energía en sus manos y lanza dos grandes bolas de fuego hacia Yuushi, este las evita como antes pero de entre las llamas aparece de nuevo el chico con un puño brillando.
    -¡PUÑO DE LUZ!!!
    Yuushi se hace hacia atrás transportado con unos círculos extraños.
    -Debo admitir que eres bueno niño, pero ya deja de molestar- dice este mientras de su mano lanza cuatro bastones de luz que sujetan al niño a la pared imposibilitándole hacer algo –bueno veamos- concentra energía en su mano –lanza relámpago-.
    El as de luz en forma de lanza va directo a Hayate, cuando un chico la detiene con la mano. Era alto, de buen físico, cabello negro corto, ojos marrones y por su vestimenta se notaba que también era de tercer año.
    -¡Hori-Kun no puedo dejar que dañes a…- se acerca a Hayate y le pregunta su nombre -…a Hayate!
    -¡No te metas Taro ni lo conoces!
    -¡Claro que lo conozco! ¡Es el noble hermano de la hermosa y sensual Yuuki Araki!
    Yuuki que estaba mirando todo se sonroja rápidamente pensando “¿que? No dijo eso en verdad ¿no?” mientras que Noa le hacia gestos raros.

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